Entrevistamos A Miguel Neiva – ColorADD Y El Daltonismo
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Hoy tenemos el placer de compartir esta entrevista con Miguel Neiva, creador de ColorADD una solución para los daltónicos.
Bienvenido Miguel y muchas gracias por darnos esta oportunidad de conocer de primera mano qué es ColorADD y cómo puede ayudar a personas daltónicas.
La verdad es que hace unos meses, me encontré por casualidad con el código y quedé muy impresionada en cómo de sencillo a la vez que ingenioso, es posible crear un código que puede ser utilizado por todas las personas, ya sean daltónicos tricromáticos anómalos, dicromáticos e incluso acromáticos, así como personas con visión tricromática normal.
Origen De ColorADD
¿Podrías explicarnos cómo surgió la idea de crear este lenguaje tan particular que les permite a los daltónicos distinguir los colores? ¿Qué te motivó a crear este lenguaje tan particular?
Soy diseñador y siempre entendí que el diseño era mucho más que poder crear objetos, logos, marcas o branding. Es decir, siempre entendí que el diseño podría hacer un mundo mejor.
El hecho de introducir el daltonismo, fue un poco después del graduado en la universidad. Como diseñadores, el color es una herramienta muy importante para nosotros y es algo que tenemos que tener muy presente, el hecho de poder identificar correctamente los colores.
Y el asunto del daltonismo, siempre lo tuve muy presente en mi día a día. Aunque yo no sea daltónico… (mucha gente piensa que soy daltónico, pero yo no soy daltónico).
Muchos años después de mi graduación en diseño, tener un estudio de diseño propio y la carrera de profesor de diseño en la universidad, decidí volver a la universidad para realizar un máster transportando todo el concepto de design for all, diseño inclusivo y la idea del daltonismo siempre me acompañaba…
Cuando para mi sorpresa, investigando encontré que nada existía, el desarrollo se tornó muy ambicioso. Y es que, el hecho de poder hacer algo que pudiese cambiar la vida de las personas y hacer un mundo mejor para ellas, es algo muy, muy rico.
Algo que sentía mucho, era la connotación tan despreciativa que existía sobre una persona o el concepto de daltonismo.
Ya solo cuando investigaba qué es ser daltónico, no encontraba nada técnico. No obstante, sí encontraba que daltónico es un árbitro que no ha pitado un penalti o daltónico es un político que dice una cosa y luego, hace otra. Es decir, un juicio de valor muy despreciativo.
Fue entonces cuando decidí empezar algo. Fue un trabajo muy solitario, como investigador, un poco contra todo y contra todos, porque me decían: “Si nada existe, es porque no es necesario”.
Pero yo pensaba, si ya fuimos a la Luna, ya fuimos al fondo de los mares, yo me preguntaba ¿por qué no existe nada para introducir al daltónico en una sociedad que se comunica por el color?
El 90% de nuestra comunicación se realiza a través del color, ¿cómo es posible que la sociedad se haya olvidado del daltónico?
Y ¿por qué el daltónico no ha llamado la atención y ha solicitado la ayuda?
Mientras me hacía estas preguntas, el proyecto se tornaba muy ambicioso. El desarrollo de ColorADD hasta su creación fue un proceso largo de 8 años de trabajo.
Y es que, para mí, era mucho más importante poder hacer algo que pudiese llevar el color al daltónico, que tener unas simples publicaciones en un expositor de una universidad cualquiera.
Creación Del Código ColorADD
En cuanto a la metodología de trabajo, en un primer momento estudié el daltonismo, con los médicos, los oftalmólogos, para entender que existen diferentes grados de daltonismo, saber que hay personas que tienen confusión de unos colores y otras, de otros e incluso personas, que solo pueden ver en blanco y negro, los acromáticos.
Y en un segundo momento, hablé con los daltónicos. Como ya he comentado, yo no soy daltónico, pese a que todo el mundo imagina que sí que lo soy, creo que ese hecho, ha sido determinante para el impacto que está teniendo el daltonismo.
El hecho de que estemos ahora hablando de ello, tú y yo, que no somos daltónicos y estamos pensando en algo por otros, no estamos pensando en nosotros sino en algo para otras personas.
¿A qué me refiero con esto? Si yo fuese daltónico, hubiese querido encontrar una solución para mi problema, es decir, para mi grado de daltonismo. Pero, al no ser daltónico, podía encontrar una solución que pudiera serle útil a todos. Esa era una premisa esencial para mí desde el principio: Incluir sin discriminar.
Lo que quería hacer era, incluir al daltónico en una sociedad que se comunica a través del color, sin tampoco tener que asumir su condición de daltónico.
Porque el daltonismo, pese a ser una limitación que no es visible, tiene un juicio de valores muy despreciativo.
Entonces, en este segundo momento de la metodología de trabajo, me encontré con distintos daltónicos, para mí era muy interesante e importante encontrar daltónicos en diferentes países, lenguas, geografías, culturas, religiones… para de esta forma, entender si era un problema cultural o era transversal.
Conseguí juntar daltónicos de distintos países como Portugal, Brasil, Argentina, España, Estados Unidos, Sudáfrica, Dinamarca e Israel y pude hacerles diversas preguntas. Con el fin de poder averiguar cómo viven sin ver los colores en un mundo que se comunica a través del color.
Cuáles son sus dificultades, cuáles son sus impedimentos, sus vergüenzas, su dependencia a los demás… Y todos ellos sentían lo mismo.
Por ejemplo, el 90% de los daltónicos necesita ayuda para comprar ropa. El 41% tiene dificultad de integración social. Es decir, en algún momento de su vida, sintió vergüenza, ya sea en un contexto social o profesional, por no identificar correctamente los colores.
Es interesante, la gran cantidad de vivencias y vergüenzas que me contaron la mayoría por el hecho de ser daltónicos.
Fue en ese momento que supe que tenía que poder aportar algo a los daltónicos. Por lo que les preguntaba: “¿Qué es lo que necesitáis?” “¿Qué es lo que yo puedo hacer?” a lo que me dijeron: “Si ves un lenguaje, un código, eso es lo que necesitamos”.
Y eso es lo que yo quería. Y es que, yo como diseñador deseaba crear algo visual que pudiese transmitir el color al daltónico.
Estudié todo lo que son lenguajes universales, porque para mí tenía que ser algo que pudiese ser entendido aquí o en cualquier parte del mundo, como las señales de tráfico, el código internacional de las banderas o el morse.
Y entendí que el color y las formas, son los dos lenguajes que permiten una comunicación universal. Pero en este caso, el color, el daltónico, no lo ve, por eso quería utilizar la forma, el símbolo.
Tenía que ser algo muy sencillo, capaz de ser entendido por todos, independientemente de su formación y sencillo de aprender. De ahí surgió el código:
Incluir sin discriminar
¿De qué forma crees que ColorADD cambia la forma de integrarse en la sociedad a las personas que no son capaces de poder diferenciar los colores? ¿Dónde se puede aplicar el sistema ColorADD?
Este sistema puede aplicarse en todo lo que el color sea un factor racional de identificación, orientación, etc. Es decir, cada uno tiene una relación emocional con el color muy singular, de cada uno. Mucho de eso, es incluso también muy cultural.
Con la muerte el luto, para nosotros el negro, en la India es blanco. A mí me gusta más el azul que el rojo, porque mi equipo de fútbol, es azul, etc.
Pero cuando el color es un factor racional para organizar una comunicación que se mantiene la misma para todos, tiene que ser para todos igual. Y ColorADD surge como una solución para ello.
En el mundo hay 350 millones de personas que no ven el color, el 10% de la población mundial masculina y el 0,5% femenina.
Es un número increíble, y en realidad no tenemos consciencia de la cantidad de personas daltónicas que hay en el mundo.
Y la pregunta es: ¿cómo podemos hacer para poder llegar con este lenguaje a estas 350 millones de personas? Las cuales no sabemos dónde están. Porque la persona daltónica no lleva escrito en su frente: soy daltónico, es algo que no es visible.
Por ese motivo, si es tan difícil poder llegar hasta 350 millones de personas, es más sencillo poder llegar a 7 billones. Es decir, si llegásemos a todo el mundo, podríamos cumplir un doble propósito:
– Por un lado, poder incluir al daltónico en la sociedad sin tener que asumir su condición. – Y por el otro, sensibilizar a la sociedad de que existen personas que no ven correctamente los colores.
Por tanto, a través de un modelo que se acopla a las distintas compañías, ColorADD puede dar vida a los productos que las personas utilizan.
De la misma manera que cuando somos niños nos enseñan los colores primarios y a partir de esos 3 colores primarios podemos crear todos los colores, por cada uno de los colores primarios, tenemos un símbolo gráfico: rojo, azul y amarillo y de la misma forma que mezclamos los colores, mezclamos los símbolos.
Por lo que, con solo 3 símbolos, el daltónico conseguiría identificar todos los colores. A su vez, si el símbolo lo tenemos sobre fondo blanco tendremos tonos claros y si, por el contrario, lo hacemos con el negro, tendremos tonos oscuros. De esta forma, con estos 5 símbolos, el daltónico permite identificar todos los colores.
Todo este proceso ha sido un trabajo que ha durado 8 años y terminó en el 2008. En el 2009, escribí una serie de artículos científicos que envié a distintos congresos internacionales que eran de algún modo relevantes para poder validar mi solución. Todos ellos me indicaron que sí, que era una solución y lo publicaron.
Ahí supe que era una solución para llegar a todos y ese era el primer momento. Ahora, que ya sabía que era una solución para llegar a todos, tenía que precisamente hacer eso: poder llegar a todos.
ColorADD Una Solución Para Todos
Hemos visto que en distintos lugares como en el metro utilizan el sistema ColorADD, ¿Dónde más podemos encontrarlo?
Todo esto está siendo un trabajo que viene siendo desarrollado mediante alianzas.
En un primer momento, por proximidad y por estudios, se ha realizado en Portugal, para después poder recrearlo para otros países.
En el área de la salud
Por ejemplo, podemos encontrar ColorADD en el área de la salud. La orientación en los hospitales, se hace a través de los colores para identificar los distintos servicios del hospital.
No obstante, el código no solo aporta organización dentro del lugar, sino que también está integrado en los medicamentos de cirugía, en el triaje de Manchester, para que así, la persona daltónica pueda con independencia entender su gravedad en ese momento.
Además, está integrado en el packaging de los medicamentos, algo fundamental, ya que el color identifica el principio activo del medicamento y la dosis. De esta forma, la persona es capaz de conocer el color de forma independiente.
Y más aún hoy, con la pandemia y el distanciamiento social, es necesaria una independencia adquisitiva.
En el transporte y en los mapas turísticos
Podemos ver la integración de ColorADD en el metro, en las líneas de Porto en Portugal.
En el transporte, es increíble la importancia del color más que el propio nombre de las líneas. Ya sea en Porto, Madrid, Barcelona o en cualquier lado, más del 52% de los usuarios del transporte, utilizan el color como primer factor de identificación de las líneas.
El código, además de ya estar integrado en el metro de Porto, también podemos encontrarlo en los signos de transporte de Lisboa, en los mapas turísticos de la ciudad, indicando donde se encuentran los circuitos de galerías de arte, los centros comerciales, los bares y los distintos tipos de servicios que ofrece la ciudad.
De esta forma se incluyen estos dos factores: la inclusión del daltónico y la responsabilidad social de una sociedad que tiene que ser inclusiva para todos.
En las pistas de esquí
Otro ejemplo donde encontramos ColorADD, es en las pistas de esquí. Todo ello, sigue siendo comunicado a través del color.
En los contenedores de basura
También en el caso de la basura. Los contenedores de basura selectiva ya utilizan el código, ya sea en la comunidad urbana o en las playas. Donde el color, tiene una función determinante, ya que los contenedores son exactamente iguales y lo que los identifica, es el color de cada uno.
Aquí, también es una cuestión ambiental y es que si desde el principio se hace una selección correcta, los costos son menores para el ambiente.
En las banderas de la playa
Otro ejemplo más y este es muy rico. Cuando estaba realizando mi investigación y hablaba con las personas daltónicas, me decían situaciones difíciles en su vida, en su día a día y dónde el color era un problema, hubo un daltónico de Israel que me decía que era la playa.
Cuando iba a la playa no conseguía entender el mar y si podía bañarse o no. Yo no lograba entenderle, porque yo vivo cerca del mar y al verlo puedo identificar si el mar está picado o no y de esta forma, saber si puedo meterme en el agua o no. Pero él me indicaba que allí, en ocasiones, las aguas están contaminadas, con petróleo o bacterias y no se les permite el baño.
Este hecho fue muy interesante, ya que nos obligó a presentar soluciones a la entidad reguladora (en el caso de Portugal es la marina) que trabaja todas las reglas y la seguridad de las playas.
Ahora, ya son 400 kms de costa portuguesa con la integración del código en las banderas. Incluso ya está en Canarias, en Tenerife.
El código está para garantizar que el daltónico pueda entender si puede bañarse o no.
Hablamos de centros de gran interés turístico, donde vienen personas de cualquier parte del mundo y donde a veces el idioma no es un factor de aproximación.
En la ocupación de las playas durante el Covid-19
Otros ejemplos los encontramos con el Covid. El verano pasado, aquí, en España y en otros países, se crearon cotas de ocupación para la utilización de las playas. Y aquí, se utilizó el código para que un daltónico pudiese entender si la playa estaba completa o si podía ir o no. Incluso, en Valencia, en España, se utilizaba un semáforo con el código junto con el color.
En alimentos empaquetados
Otros ejemplos, los encontramos en el semáforo nutricional de los alimentos empaquetados. Donde el color es determinante para que una persona sepa si el alimento contiene mucha grasa, sal, azúcar…
Los productos están introduciendo el código para que de esta forma un daltónico tenga independencia para saber si puede o si está dentro de sus características de alimentación.
En edificios administrativos
Edificios administrativos del gobierno, espacios donde pueden tratar distintos asuntos, en la identificación de cada lugar, encontramos junto con el color, el código. Son espacios que en su mayoría son utilizados por hombres de más de 55 años que van solos (y a los hombres nos cuesta mucho de parar a alguien y preguntar).

